Mitos y verdades sobre las joyas de oro: ¿Que saber antes de comprar?

Mitos y verdades sobre las joyas de oro: ¿Que saber antes de comprar?

El oro siempre ha estado rodeado de creencias, algunas ciertas y otras no tanto. A lo largo del tiempo se han repetido ideas que, aunque populares no siempre se ajustan a la realidad. Esto provoca que muchas personas tengan dudas a la hora de comprar joyas de oro o incluso que tomen decisiones basadas en información incorrecta.

En este artículo desmontamos algunos de los mitos más comunes sobre el oro y las joyas de oro, explicando qué hay de cierto en cada uno y qué conviene tener en cuenta para comprar con criterio.

¿El oro pierde valor con el tiempo?

Uno de los mitos más extendidos es pensar que el oro pierde valor. La realidad es que el oro, a diferencia de otros bienes, no se deprecia como tal, aunque su precio sí puede fluctuar en el corto plazo.

El valor del oro depende de factores económicos globales como la inflación, la demanda, los tipos de interés o la estabilidad financiera. Esto significa que puede subir o bajar en determinados momentos, pero históricamente ha demostrado mantener su valor a largo plazo.

Por este motivo, el oro se considera un valor refugio. No garantiza beneficios inmediatos, pero sí ha servido tradicionalmente como protección frente a la pérdida de poder adquisitivo.

Todas las joyas de oro son una inversión

Este es uno de los errores más habituales. No todas las joyas de oro deben considerarse una inversión, aunque estén fabricadas con un metal valioso.

El valor de una joya depende de varios factores: la pureza del oro, el peso, el diseño, la marca y el estado de conversión. Las joyas con diseños muy elaborados o con piedras preciosas tienen un componente estético y emocional importante, pero no siempre conservan su valor como lo haría el oro en formato más puro.

Las joyas pensadas como inversión suelen ser de alta pureza y diseño sencillo, donde el peso del oro es el factor principal. En cambio, muchas joyas están diseñadas para lucirse y disfrutarse, no para ser revendidas como activo financiero. Ambas opciones son válidas, pero conviene no confundirlas.

El oro se estropea con el tiempo

Otro mito común es pensar que el oro se estropea o se deteriora con los años. El oro auténtico no se oxida ni se corroe, lo que lo convierte en un metal especialmente duradero.

Sin embargo, o que sí puede ocurrir es que las joyas pierdan brillo o se ensucien con el uso diario. Esto no es un deterioro del oro, sino una acumulación de residuos como grasa, polvo o resto de productos cosméticos.

Además, muchas joyas no están fabricadas con oro puro, sino con aleaciones (como el oro de 18 quilates), lo que puede influir en su resistencia y apariencia. Con un cuidado adecuado, las joyas de oro pueden mantenerse en prefecto estado durante generaciones.

¿Comprar oro online es peligroso?

Durante años se ha asociado la compra de oro exclusivamente a tiendas físicas, lo que ha generado desconfianza hacia la compra online. Sin embargo, hoy en día comprar joyas de oro online no es peligroso si se hace en una tienda fiable.

El problema no es el canal, sino la falta de información. Una joyería online de confianza ofrece daos claros sobre los quilates el peso, el precio, las condiciones de compra y las devoluciones. Además, dispone de atención al cliente y medidas de pago seguro.

Desconfiar de todas las tiendas online por igual es un error. Al igual que ocurre en el comercio tradicional, hay establecimientos profesionales y otros que no lo son.

Cuanto más brillante, mejor es el oro

El brillo no siempre es sinónimo de calidad. Algunas joyas muy brillantes deben su aspecto a tratamientos superficiales o pulidos recientes, no necesariamente a una mayor pureza.

El oro auténtico tiene un brillo característico, pero no excesivo. De hecho, el oro de mayor pureza suele ser menos brillante que algunas aleaciones tratadas. Por eso, basarse únicamente en el aspecto visual puede llevar a conclusiones equivocadas.

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